Un Ferrari 335 S de 1957 alcanza los 32 millones de euros en una subasta
32 millones de euros, ahí es nada. Un Ferrari 335 S de 1957 ha alcanzado ese precio en la subasta Artcurial Motorcars realizada el viernes en París, en un evento de Retromobile. Por méritos propios, esta unidad en concreto se ha convertido en el Ferrari de carreras más caro vendido en una subasta, superando el récord que ostentaba hasta ahora un Ferrari 250 GTO de 1962 (28,5 millones de euros).
El coche en concreto fue sufriendo paulatinas actualizaciones mecánicas durante los años en los que estuvo en activo en el mundo de la competición, pasando de montar un motor V12 3.8 140 con cuatro arboles de levas inicialmente hasta aumentar la cilindrada hasta los 4.1 litros en sus últimas actuaciones.
El palmares del Ferrari #0674
El debut de este Ferrari en concreto tuvo lugar en las 12 Horas de Sebring en Marzo de 1957, cuando el coche aún era un 315 S. Los pilotos encargados de llevar el coche fueron Peter Collins y Maurice Trintignant. Terminaron la carrera en una decepcionante sexta posición por delante del otro Ferrari conducido por Alfonso de Portago y Luigi Musso.
Tras el descalabro de Sebring, deciden competir en la Mille Miglia de este mismo año, esta vez con Wolfgang von Trips en la unidad subastada y Alfonso de Portago en otra unidad. La historia de lo que le ocurrió al español ya la conocemos: reventó un neumático e impactó contra un árbol, falleciendo el y su compañero además de otros 9 espectadores.
Ya solo quedaba intacta la unidad vendida, la cual se utilizó en las 24 Horas de Le Mans con Mike Hawthorn al volante. Lamentablemente el inglés tuvo que abandonar por problemas mecánicos sin antes haber hecho historia: logró la primera vuelta a La Sarthe en menos de cuatro minutos y la primera vuelta a más de 200 km/h de media. Mas adelante también participó en el GP de Suecia.
La penúltima aparición del 335 S se dio en el GP de Venezuela en noviembre de 1957, colocando cuatro coches en los cuatro primeros puestos, con nombres como Collins, Hill, Hawthorn o Musso. Tras el regreso a Italia el coche adquirió un nuevo frontal 141 parecido al del Testarossa para más adelante ser vendido al importador de Ferrari de los Estados Unidos, los famosos NART.
El 335 S se vio por última vez en carrera en 1958, en el GP de Cuba con Sir Stirling Moss al volante, ganando dicha carrera. El coche terminó vendiéndose en 1960 y luego en 1970. Su último propietario lo llevó a Maranello para realizar una restauración completa.