La FIA pondrá trabas al desarrollo de motores a partir de 2017
Pocas veces una normativa se mantiene intacta. Sea en el ámbito que sea, los cambios producidos bien por las personas directamente vinculadas a ese ámbito, o bien sea por agentes externos, el reglamento sufre cambios constantes.
Hasta la fecha, se han ido modificando distintas secciones de la normativa de la F1, como el consumo máximo de gasolina en una carrera, la gravedad de un accidente en pista para valorar la sanción correspondiente, o en este caso, el número de tokens para la fabricación de motores. El sistema de tokens, para aquellos que no estén familiarizados con este término, se trata de una tabla que da valor a las diferentes partes que forman una unidad propulsora al completo, por ejemplo el motor de combustión o las baterías.
Durante el 2015, los fabricantes han tenido a su disposición 32 tokens, que han podido emplear en su motor o no en función de sus preferencias. Para la temporada 2016, la FIA ha mantenido el máximo número de tokens disponibles en la misma cifra que en esta, sin embargo, a partir de 2017 y durante los dos años siguientes, ese máximo se irá reduciendo progresivamente, terminando en 2019 con 15 tokens.
Originariamente se permitían tan solo 25 piezas de desarrollo para el motor, pero con los años esa cifra ha ido en aumento, provocando que el número de posibles cambios a lo largo de la temporada sea cada vez mayor.