Imola podría volver al calendario de la Fórmula 1 esta misma temporada
El conflicto que hay en Oriente Medio hace que la Fórmula 1 tenga que evaluar prácticamente semana a semana si es viable o no viajar a los países implicados en una guerra que lleva meses vigente y que parece estar lejos de terminar a corto plazo. Eso hace que la categoría reina tenga que evaluar alternativas para garantizar la seguridad de toda la caravana de la categoría reina y sobre todo, garantizar carreras que completen un calendario que estaba previsto disputarse en varias carreras en Oriente Medio y que parece que no se van a poder disputar.
En un principio, hay dos carreras en Oriente Medio planificadas para terminar la temporada como son las de Qatar y Abu Dhabi, que pondrán fin a la temporada 2026 de la Fórmula 1 el próximo 6 de diciembre. Y es que pese a que Abu Dhabi parece no correr peligro, Qatar sí que está en seria duda y está programada para el próximo 26 de noviembre y en un momento en el que la FIA y FOM están haciendo auténticos malabarismos para encontrar un cierre digno para el campeonato de 2026, no se puede descartar ningún escenario.
Y es que según informaciones que han surgido en las últimas horas, no se puede descartar que la carrera de Qatar —o la de Abu Dhabi— sea trasladada a Imola, replicando el concepto que permitirá que el próximo 4 de octubre el Gran Premio de Bahréin se dispute en Malasia, en el circuito de Sepang. De esta forma, Imola podría recuperar aquella carrera que perdió en 2023 debido a las inundaciones que azotaron Emilia-Romaña, y además podría hacerlo con un presupuesto que aportaría íntegramente Qatar para que se pueda disputar su Gran Premio de Fórmula 1 en sus instalaciones.
Eso significa que toda la campaña de promoción correría a cargo del organizador del país del Golfo Pérsico, mientras que la gestión de la carrera quedaría en manos del ACI y de Formula Imola, la sociedad encargada del Enzo e Dino Ferrari. Pero los ingresos procedentes de los patrocinadores y de la venta de entradas para las gradas irían a parar al promotor de Oriente Medio, mientras que Imola recibiría el dinero correspondiente a los costes de organización de la carrera.



