Aston Martin confía en una gran evolución para Hungría
El equipo Aston Martin y Honda siguen sin estar en condiciones de poder competir con cualquier equipo de la parrilla. Fernando Alonso consiguió en el pasado Gran Premio de Mónaco su primer punto de la temporada para él y para el equipo, pero con un déficit continuo que evidencia que los problemas de Honda y Aston Martin son mayúsculos y necesitan todavía mucho para mejorar y sobre todo, poder competir.
El ADUO ya ha sido declarado y anunciado para todos los motoristas de la parrilla de la Fórmula 1 y en Honda ya conocen los resultados del mismo, algo que les permitirá implantar grandes cambios en su unidad de potencia ya que sobre el papel y en la práctica, el motor japonés es el peor de la parrilla. Ante esta situación dantesca que tampoco es acompañada por un chasis que no es competitivo, el plan inicial de Aston Martin era presentar la versión B del AMR26 en Spa-Francorchamps, pero con el paso de los días gana fuerza la idea de retrasar su estreno hasta Hungría.
Dos de los cuatro segundos que pierde Aston Martin se atribuyen a la insuficiente unidad de potencia Honda, pero el resto, es imposible ocultarlo, se debe al chasis y a la aerodinámica. Por eso, se requiere una nueva versión del motor Honda para intentar recortar distancias, sin embargo, también se deben implementar grandes cambios a nivel de chasis y aerodinámica en los que Adrian Newey se encuentra trabajando desde hace meses y que serán introducidos todos a la vez en un solo paquete que se prevé, cambie por completo el AMR26.
Mike Krack, responsable de operaciones en pista de Aston Martin, admitió que los fines de semana de Mónaco y Barcelona, en dos circuitos completamente diferentes, confirmaron al equipo que el AMR26 no ha mostrado ninguna progresión, por lo que parece ser que será en Hungría una fecha marcada en rojo en el calendario para ver los primeros avances de Aston Martin en lo que llevamos de temporada.
«Las características de Barcelona no podían ser más diferentes a las de Mónaco. En Montmeló había muchas curvas rápidas y de velocidad media. Muy pocas lentas. En Mónaco era justo al revés. En Montecarlo costaba hacer funcionar los neumáticos. En España intentábamos enfriarlos. Son dos situaciones muy distintas, pero estamos atrás en ambos circuitos, lo que demuestra que debemos trabajar en todos los aspectos», comentaba Mike Krack.



