El mayor dilema que Red Bull tiene con el nuevo RB21
El equipo Red Bull no terminó con buenas sensaciones la temporada 2024 de la Fórmula 1. Después de unos primeros compases de campaña realmente excepcional, el equipo vio como con el paso de las carreras su dominio se iba desvaneciendo hasta el punto de dejar de ser la referencia de la parrilla, algo que les hizo perder el campeonato de constructores a favor de un excepcional equipo McLaren e incluso la segunda posición con una Scuderia Ferrari que completó una gran segunda mitad de temporada.
No hay mejor forma de apreciar esta caída que viendo las estadísticas de Max Verstappen. El neerlandés logró cinco victorias en sus primeras siete carreras, y a partir del GP de España, no volvió a ganar hasta el GP de Brasil, once carreras después. Por ello, Red Bull afronta la temporada 2025 con un gran dilema encima de la mesa y su director técnico, Pierre Waché, asegura que esperan poder haber solucionado la gran dificultad que tuvieron con el RB20 y era la estrecha ventana óptima de funcionamiento que tenía el coche y que les hizo las cosas muy complicadas en la segunda mitad de 2024.
«Como sueño, por supuesto que quieres eso, pero sabes que el potencial general disminuye si aumentas la ventana. Si miras los coches de otros equipos y cómo corren, todos son increíblemente rígidos. Lo que quieres es producir el coche más rápido, pero no es que un coche sea lento porque la ventana en la que trabaja sea pequeña. Lo que quieres es estar en la ventana adecuada para cada circuito, para poder anticiparte a ello. Si puedes conseguir eso, ¿por qué querrías aumentar la ventana y aplanar el potencial general de un coche?», comenta Pierre Waché.



