Todavía queda mucho margen de mejora, aseguran desde Alpine F1
El equipo Alpine ha presentado en el día de hoy el que es su nuevo monoplaza para la temporada 2024 de la Fórmula 1. Un monoplaza en el que el equipo francés tiene puestas las esperanzas para intentar conseguir devolver al equipo a una posición más competitiva que en 2023, ya que la pasada temporada dieron un paso hacia atrás para pasar del cuarto lugar en el campeonato de constructores de 2022 al sexto en el que terminaron 2023.
Unos resultados que provocaron un despido masivo de directivos y personas con responsabilidad notable dentro del equipo, algo que hace que Alpine F1 se encuentre en un proceso de reestructuración implantado por el Grupo Renault. Sin embargo, en el A524 de esta temporada hay muchas ilusiones puestas y sobre todo esperanzas, con un Bruno Famin que sigue ejerciendo como jefe de equipo interino, quien quiere hacer que las cosas cambien y que Pierre Gasly y Esteban Ocon sean capaces de llevar el coche más allá del sexto puesto de Constructores.
«En 2023 nos miramos mucho a nosotros mismos y tocó hacer autocrítica para buscar soluciones. Ahora, estamos llenos de energía, para el final del año pasado vimos cierta mejoría y debemos generalizarla en todo el equipo. Cuando empecé como jefe de equipo en julio, me centré en el equipo de la pista para dar un salto más. Vimos que ya estábamos mejorando, pero queda mucho margen de mejora aún en todo el equipo y esa será mi prioridad número uno. Esta decoración es única, realmente impresionante, creo que es una gran obra maestra. Veremos la decoración rosa de BWT en un par de ocasiones este año, o alguna más. Queremos darle las gracias a ellos y al resto de patrocinadores», comenta Bruno Famin.



