La decisión de Red Bull que desencadenó la salida de Ricciardo del equipo en 2018
Daniel Ricciardo fue una de las grandes sorpresas del mercado de pilotos de la temporada 2019. El australiano no contaba con contrato firmado con el equipo Red Bull para la temporada 2019 y aunque se esperaba que la renovación fuera cuestión de tiempo en aquellos entonces, sorprendió anunciando su salida del equipo con el que tantos éxitos había conseguido para afrontar un nuevo proyecto con Renault a partir de la temporada 2019.
Un paso hacia atrás que tomaba Daniel Ricciardo con el objetivo de dar dos hacia delante, y a pesar de que Renault mejoró con el paso de las temporadas, no fue suficiente como para aspirar a los objetivos que tenía en mente en la Fórmula 1. Por ello, fichó por McLaren para la temporada 2021 y las cosas tampoco funcionaron, abandonando el equipo tras dos temporadas con una falta de rendimiento preocupante y no teniendo asiento para 2023. Ahora, se encuentra en Alpha Tauri tras completar medio año como piloto reserva de Red Bull y se encuentra recuperando la forma que tanto le caracterizaba hasta 2018.
Un 2018 en el que se tomaron decisiones que no gustaron a un Daniel Ricciardo que finalmente desencadenaron en su salida de la estructura una vez terminara la temporada. Y es que la firma de la renovación de Max Verstappen a principios de año, antes de que se firmara la que iba a ser también su renovación del contrato; hizo que Daniel Ricciardo perdiera la confianza en un equipo que no le permitía aspirar a campeonatos y veía que poco a poco se centraban más en el piloto holandés. Eso, según Christian Horner, jefe de equipo de Red Bull, provocó un buen enfado de Daniel Ricciardo.
«Firmamos un nuevo contrato con Max a principios de 2018 para asegurar su futuro y recuerdo que Daniel estaba algo enfadado. Empezó a escuchar ofertas de rivales con mucho dinero de por medio. Hablé con Dietrich antes del GP de Austria de ese año y queríamos darle algo de amor, porque ya sabemos que Helmut es muy pro Max. Solo quería equilibrar las cosas y darle a él lo que quería. Dietrich y Daniel estuvieron durante más de una hora reunidos y los dos volvieron a donde mí con una sonrisa en su cara. Me dijo que no habría problemas y acordamos en darle todo lo que íbamos a dar a Max. Después del GP de Hungría, hicimos un test allí y estaba previsto que firmara el contrato el lunes, pero me dijo que empezaba a oler un poco raro. Me dijo que iba a firmar antes de la hora de comer, pero no lo hizo», comenta Christian Horner.



