La razón por la que Aston Martin no detectó antes los problemas del AMR23
El equipo Aston Martin está atravesando un momento realmente complicado ya que desde el Gran Premio de Canadá, cuando introdujeron el último paquete de mejoras importante, el rendimiento del AMR23 se ha reducido considerablemente en comparación a las primeras carreras de la temporada 2023 de la Fórmula 1. Con seis podios en las primeras ocho carreras, la siutación del equipo verde estaba siendo realmente buena, sin embargo, después de Montreal las cosas cambiaron y en Hungría tocaron fondo.
Un Gran Premio de Hungría en el que Aston Martin tenía grandes esperanzas ya que teóricamente era un circuito perfecto para su monoplaza, ya que la gran cantidad de curvas lentas permitía al AMR23 ser supuestamente muy competitivo. Pero la realidad fue muy diferente y el equipo estaba lejos de las primeras posiciones en un circuito perfecto para ellos, algo que supuso un gran golpe de realidad que les hizo darse cuenta de que tenían problemas. Problemas que consiguieron detectar tras un serio estudio del monoplaza y que en Bélgica comenzaron a solventar.
«Hemos perdido pequeñas cantidades en comparación con nuestros competidores y, como ingeniero, eso te decepciona, pero son las posiciones de clasificación y carrera las que dan la percepción de que hemos retrocedido enormemente cuando en realidad no es así. Nuestros competidores simplemente han mejorado más que nosotros y saltaron a esa brecha entre nosotros y Red Bull. Estos monoplazas son tan complejos que cualquier cambio afectará otras áreas del coche; hay efectos secundarios. Muy pocos cambios que realizas en el coche funcionan de forma aislada. Hicimos un cambio a principios de temporada y no anticipamos que tuviera algunos de los efectos secundarios que tuvo. No fue hasta después de varias carreras en diferentes tipos de circuitos que nos dimos cuenta de cómo estaba influyendo en el coche», comenta Mike Krack, jefe de equipo de Aston Martin.
Eventos como Mónaco y Canadá fueron atípicos, enmascararon las debilidades, y debido a que lo hicimos bien en esos eventos, las expectativas aumentaron solo para que la decepción fuera mayor en Barcelona, Austria, Silverstone y Budapest cuando no pudimos lograr resultados tan altos», añade.



