Alpine F1 está abordando los problemas de fiabilidad del motor Renault
El motor Renault ha sido la unidad de potencia que ha tenido más problemas de fiabilidad durante la temporada 2022 de la Fórmula 1. Los franceses, teniendo en cuenta que se iba a congelar el desarrollo de los motores en términos de rendimiento en la temporada 2022, decidieron centrar el desarrollo de 2021 en intentar sacar el máximo potencial a su tecnología sin preocuparse por la fiabilidad.
Una estrategia realmente buena ya que las mejoras en el motor siguen autorizadas por la FIA si el fin de esa actualización es el de mejorar la fiabilidad. Trabajo que están haciendo durante este invierno en el que se encuentran trabajando enormemente en la mejora de la fiabilidad de su motor tras haber conseguido sacar el mayor potencial en 2022.
«Ya estamos trabajando profundamente en los detalles, especialmente en el lado auxiliar del motor. La bomba de agua ha sido un dolor de cabeza durante toda la temporada para nosotros y la hemos mejorado tanto como ha sido posible en 2022. Pero claramente no fue suficiente. Era el concepto mismo de la bomba de agua lo que tuvimos que cambiar y lo vamos a cambiar para 2023. Y entonces realmente esperamos que el problema se resuelva para el próximo año. Pero estamos impulsando nuestros procesos de validación y tratando de mejorarlos, para hacerlo de la mejor manera posible, mucho mejor que lo que hicimos para 2022. Si no lo hicimos por completo en 2022, no es porque no queríamos hacerlo, sino porque preferimos impulsar el lado del desarrollo. Sé que el objetivo para 2023 es mantener el mismo nivel de rendimiento y que el motor sea más fiable», comenta Bruno Famin, director ejecutivo del equipo, sobre el motor Renault.



