Preocupación en Red Bull por la sanción que tendrá que cumplir en 2023
El equipo Red Bull afrontará la temporada 2023 con un lastre en términos de desarrollo notable en comparación a la temporada 2022. Y es que el equipo de las bebidas energéticas está sancionado de cara a la temporada del año que viene debido a que fue el único equipo de toda la parrilla en superar el límite presupuestario durante al temporada 2021, primera temporada en la que la Federación Internacional de Automovilismo implantó este límite de gastos para hacer que la Fórmula 1 sea una competición mucho más asequible para todas las estructuras.
Pese a que Red Bull superó en menos de un cinco por ciento el límite presupuestario, ha recibido por parte de la Federación Internacional de Automovilismo una multa multimillonaria y sobre todo, lo que más preocupa al equipo de las bebidas energéticas: una reducción del 10% durante 2023 del tiempo en el túnel de viento para desarrollar el monoplaza que se sumará a la reducción que ya tienen por haber sido campeones del mundo en 2022. Una reducción de tiempo que preocupa seriamente a Red Bull como han desvelado públicamente.
«Es difícil estimar cuántas décimas de segundo por vuelta nos costará eso. La penalización nos permite probar menos componentes e ideas. En el escenario más ideal, desarrollas el componente correcto de una sola vez, entonces la limitación en el tiempo del túnel de viento no es gran cosa. El próximo año, los extremos del suelo también se elevarán otros cincuenta milímetros, lo que tendrá un impacto significativo en la aerodinámica. Creo que la restricción del túnel de viento definitivamente afectará al equipo», comenta Adrian Newey, director técnico de Red Bull.



