Carlos Sainz y su objetivo de ser campeón del mundo en 2023
Carlos Sainz ha tenido una temporada 2022 en la que ha ido de menos a más durante todo el año. Comenzó la temporada con un rendimiento muy lejano al de su compañero de equipo, Charles Leclerc, además de mostrarse realmente errático cada fin de semana como resultado de la falta de sensaciones y confianza que tenía con su monoplaza en pista.
El Ferrari F1-75 ha sido el primer monoplaza con el que Carlos Sainz ha podido luchar por todo cada fin de semana pero en esta temporada 2022 no lo ha aprovechado. Ha tenido que cambiar su forma de pilotaje con sus ingenieros y tras un arduo trabajo, ha conseguido poder encontrar la solución a sus problemas y está terminando a un grandísimo nivel la temporada 2022. Un nivel que quiere mantener en 2023 para poder continuar con su objetivo de ser campeón del mundo.
«Estoy seguro que a nivel mental ha sido el año más difícil de mi carrera porque había expectativas, sobre todo las que me ponía yo mismo, que si tenía un coche competitivo para luchar por un Mundial y ganar carreras, creía que iba a estar ahí. Por desgracia me encontré un coche que en las primeras carreras no me hacía a él, un coche muy diferente al del año pasado. Y eso me puso en alerta de que tenía que cambiar varias cosas de mi pilotaje y del coche mismo para llevarlo un poco más a mi zona de confort y a mi estilo», comenta Carlos Sainz.
«Me ha dado la oportunidad de mejorar como piloto, de abrir mi abanico de estilos de conducción, el saber poner un coche a punto un poco más a mi gusto, conocerme más a mí mismo. He mejorado mucho como piloto. Desde mitad de temporada voy muy rápido a una vuelta. En ritmo de carrera sigue habiendo cosas que mejorar tanto de mi lado como del equipo, pero el año que viene es un coche nuevo en el que vamos a intentar mejorar sus debilidades y las mías, y vamos a intentar estar ahí desde el principio», añade.
«Quiero tener una primera mitad de temporada que me permita mantenerme ahí en la lucha. Sé que mis segundas mitades de año suelen ser fuertes, así que es una buena señal lo que estamos viendo al final de este año y espero que pueda partir de esta base o todavía mejor el año que viene. Tengo la ambición de ser campeón del mundo, a poder ser en 2023 o si no en 2024, que todavía tengo dos años de contrato. Sé las cosas que tengo que mejorar y en las cosas que voy a trabajar de cara al año que viene. Tengo ambición, tengo ganas y considero que ahora estoy quizá en el momento más dulce de mi carrera deportiva, con 28 años y mucho tiempo por delante», finaliza.



