Max Verstappen domina en Imola y se lleva el triunfo en ‘casa Ferrari’
Max Verstappen se ha llevado la victoria en un inesperado Gran Premio del Made in Italy y de la Emilia Romaña de Fórmula 1. El piloto neerlandés del equipo Red Bull ha conseguido imponerse a sus rivales en una carrera que arrancó sobre asfalto mojado y que acabó en seco y que controló a placer desde los primeros metros. Sergio Pérez ejerció una perfecta labor de escudero y aseguró el doblete de la marca de las bebidas energéticas con su segundo puesto, mientras que Lando Norris (Mercedes) pescaba un inesperado podio al ser tercero.
George Russell salvaba los muebles de Mercedes siendo cuarto, mientras que Valtteri Bottas colocaba su Alfa Romeo en quinta plaza justo por delante de un Charles Leclerc (Ferrari) salvaba un sexto puesto amargo para los de Maranello tras su error. Yuki Tsunoda (AlphaTauri) era séptimo mientras que Sebastian Vettel (Aston Martin) terminaba justo tras él. La zona de puntos la cerraban Kevin Magnussen (Haas) y el otro Aston Martin, el de Lance Stroll. Ninguno de los dos españoles conseguía terminar este Gran Premio, quedando tanto Carlos Sainz (Ferrari), por un incidente, como Fernando Alonso (Alpine), por daños en su coche, fuera de carrera a las primeras de cambio.
Crónica
Con asfalto mojado pero sin lluvia sobre la pista de Imola, los pilotos de la autodenominada categoría reina se enfrentaban a un circuito en condiciones complicadas que iba secándose con el paso de los minutos. En la salida, Max Verstappen lograba resistir al frente ante un Charles Leclerc que, a diferencia de la Sprint del sábado, salía muy mal y perdía plaza no solo con Verstappen, si no que también con Sergio Pérez y Lando Norris. Por detrás, Carlos Sainz se defendía de los ataques de Daniel Ricciardo en Tamburello, pero un toque provocado el australiano dejaba fuera de juego al piloto madrileño, quien sumaba así su segundo cero consecutivo.
Este no era el único incidente en los primeros compases de carrera, ya que Mick Schumacher perdía él solo el coche en la primera curva y golpeaba indirectamente al Alpine de Fernando Alonso, provocándole un boquete en el pontón lateral que, a la postre, le acabaría costando la retirada también al asturiano. Con el Ferrari de Sainz en la grava, aparecía el primer SafetyCar del día con el vigente Campeón del Mundo liderando la prueba, neutralización que duraba 3 vueltas. Volvíamos a verde para la vuelta 5 y tras retirarse Alonso por el ya citado daño en su coche, la mayor acción se centraba en un Charles Leclerc que conseguía sobrepasar a Lando Norris y ascender al tercer puesto.
Kevin Magnussen empezaba a recibir ataques de un George Russell que buscaba salvar el honor de un equipo Mercedes fuera de ritmo todo el fin de semana, luchando ambos por el quinto puesto durante algunas vueltas llevándoselo, finalmente, el piloto inglés. Valtteri Bottas aprovechaba la visible falta de ritmo del Haas de Magnussen para colocarse a su cola y, a posteriori, pasar el finés al danés en la vuelta 14. Llegábamos a la vuelta 17 y era entonces cuando el primer valiente montaba los primeros slicks de esta carrera, siendo Ricciardo el primero en ponerlos y, una vuelta después, varios pilotos más pasaban por la calle de boxes.
Sergio Pérez paraba en la vuelta 18 y era el primero de los de arriba en colocar la goma media, seguido de cerca por gran parte del resto de la parrilla, que pasaba por el pit-lane en el mismo giro. Solo Verstappen, Leclerc y Norris resistían hasta la vuelta 20 sin parar, restando el neerlandés líder de todas formas aunque Pérez si se tenía que trabajar el mantener la segunda plaza ante un Leclerc que a punto estaba de robarle la posición. Con todos habiendo montado ya las gomas de seco, la carrera entraba en un nuevo escenario con más de 40 vueltas por delante.
La lucha Leclerc-Pérez volvía a ser lo más interesante sobre el asfalto y el monegasco se pegaba a la trasera del mexicano, aunque el de Red Bull conseguía resistir frente a los ataques del piloto de Ferrari. Sin embargo, un error del mexicano en la Variante Alta permitía a Leclerc situarse nuevamente a su estela tras varias vueltas de tranquilidad, aunque el ritmo del Red Bull volvía a ser superior y Pérez se escapaba de nuevo. Y así alcanzábamos, tras unas vueltas más tranquilas, el ecuador del Gran Premio con una interesante lucha múltiple en la zona media de la parrilla, donde varios pilotos peleaban por entrar en la zona de puntos.
Llegábamos a la vuelta 34 y entonces se activaba por fin el DRS, lo que suponía un cambio de ritmo de varios pilotos que tampoco suponía demasiado en el transcurso de la carrera, que se acercaba a los compases finales. Lewis Hamilton y su peculiar vía crucis en la decimocuarta plaza se elegían como protagonistas con los intentos constantes de ganar posición, aunque el inglés se encontraba con un Pierre Gasly infranqueable que no le dejaba ningún centímetro de margen. A falta de algo más de 10 vueltas, Charles Leclerc optaba por entrar en boxes y montar goma blanda, perdiendo plaza con Lando Norris.
Red Bull decidía replicar al monegasco y paraba a Pérez un giro después, mientras Leclerc, ya con temperatura en sus gomas, recuperaba el tercer puesto con facilidad. Otra vuelta más tarde, Verstappen también pasaba por el pit-lane para situarse en la misma estrategia que sus dos perseguidores. Y entonces llegaría el golpe de efecto en esta carrera con un error de Charles Leclerc que a punto estaba de costarle un abandono y que suponía una parada extra más en boxes que le dejaba noveno con menos de diez vueltas por delante. Finalmente, Charles Leclerc conseguiría reducir daños en las últimas vueltas y cruzaba meta sexto ante la incontestable victoria de Verstappen en territorio italiano.



