El Haas F1 no da para más en Hungría y ocupan las últimas posiciones en qualy
Mick Schumacher y Nikita Mazepin cierran la clasificación del Gran Premio de Hungría en un fin de semana en el que el monoplaza norteamericano no ha funcionado. Un trazado como el de Hungaroring en el que la eficiencia del chasis es fundamental para ser competitivo, hace que las deficiencias que tiene el VF-21 a nivel de balance y aerodinámica les hagan ser muy poco competitivos, algo que se ha visto reflejado en la clasificación de hoy con una 19ª y 20ª posición conseguida, teniendo incluso Mick Schumacher un accidente por exprimir más de la cuenta el monoplaza.
«Fue una clasificación calurosa, una de las más calurosas del año. Eso no le hace ningún favor a los neumáticos, simplemente se están derritiendo. Aparte de eso, tres vueltas muy constantes, así que he tenido un fin de semana limpio. Llegué a un punto en el que se hizo difícil extraer más del coche; fue bastante difícil porque nos faltaba carga aerodinámica, por lo que te deslizas constantemente por la pista. Para un piloto de carreras, hay algunas oportunidades como T1 y T2, pero a partir de ese momento será una carrera de gestión. Se espera que las temperaturas de la pista sean altas y no serán buenas para una carrera de 70 vueltas», comenta Nikita Mazepin sobre la clasificación de Hungría.
«La sensación en el coche fue increíble, especialmente en FP2 y FP3. La forma en que chocamos contra la pared fue muy desafortunada porque eso significó que todo el lado estaba roto y tuvimos que repararlo y reemplazarlo, y es algo que lleva más tiempo. Si tuviéramos cinco o 10 minutos más, habríamos podido hacer una vuelta: el equipo hizo un gran trabajo. Si logramos estar limpios y salvar nuestros neumáticos, podríamos ganar algunas posiciones», añade Mick Schumacher.



