Nueve años desde el día en el que Pastor Maldonado alcanzó la gloria en la Fórmula 1
Hace nada más y nada menos que nueve años desde que Pastor Maldonado consiguió la que es su única victoria en la Fórmula 1. Una carrera en la que Alonso también estuvo a punto de ganar, pero que un piloto venezolano le arrebató para el delirio de su país. Por si a alguien le cabía algún tipo de duda, sí, estamos hablando de Pastor Maldonado.
Durante 2012 Pastor corrió para Williams en la que era su segunda temporada con los de Grove, y también en la Fórmula 1 tras su paso por la GP2. Sorprendentemente si eliminamos la victoria de Maldonado en Barcelona, su mejor resultado en sus cinco años compitiendo en Fórmula 1 solo es un 5º puesto, lo que deja claramente en evidencia que aquel día las circunstancias se pusieron de parte del venezolano, sin restar mérito alguno a su hazaña.
El Williams FW34 supuso el primer monoplaza ganador de la escudería británica en siete años, y realmente nadie esperaba que Maldonado pudiese ganar un Gran Premio. El fin de semana del 13 de mayo de 2012 todo cambió por completo, y de forma repentina, el Williams se mostró como un coche competitivo a la altura de Ferrari, Lotus o Red Bull. Pastor logró clasificarse en 2º lugar por delante de Fernando Alonso y por detrás de Lewis Hamilton, pero gracias a una sanción al británico, pudo salir desde la Pole. Aquello de por sí ya era una victoria en Williams, pero lo mejor aún estaba por llegar.
Las 66 vueltas del Gran Premio de España dejaron ver a un Maldonado intratable, que supo recomponerse tras perder la primera plaza durante la salida frente a Fernando Alonso. El piloto de Ferrari fue el líder de la carrera hasta la segunda parada en boxes, en la que Maldonado recuperó el primer lugar. El bicampeón fue incapaz de adelantar a Pastor pese a sus intentos y su mayor ritmo al final de la carrera, por lo que nadie pudo frenar la primera y única victoria de un venezolano en Fórmula 1. La celebraciones no tardaron en llegar a Williams, y ciertamente hicieron bien en festejar, puesto que desde entonces la escudería no ha vuelto a ganar un Gran Premio.



