TheBestF1, en el GP de España: así es la Fórmula 1 en tiempos de pandemia
El Circuit de Barcelona – Catalunya, pionero en la vuelta a la normalidad de la Fórmula 1: el Gran Premio de España permite un aforo limitado de asistentes el domingo y TheBestF1.es, presente en las gradas del trazado, os cuenta cómo es un fin de semana de carreras en tiempos de pandemia.
Hace apenas una semana, todo parecía presagiar otro acontecimiento deportivo a puerta cerrada. De hecho, el Circuit de Barcelona – Catalunya ya había anunciado un nuevo cerrojazo de sus instalaciones de cara al pasado fin de semana. Por segundo año consecutivo, la situación epidemiológica se iba a llevar por delante la celebración abierta del Gran Premio de España de Fórmula 1, cuya renovación está más en el aire que nunca.
Sin embargo, un acuerdo de última hora con el PROCICAT, órgano gestor de la pandemia en Cataluña, permitía la entrada de mil afortunados espectadores. A golpe de sorteo ante notario, llevado a cabo el jueves de la semana pasada, dicho número de socios abonados a la pista catalana fueron premiados, así y por su fidelidad, con un exclusivo aunque restringido acceso a la prueba más importante del Circuit de Barcelona – Catalunya.
Entre esos mil aficionados presentes, se encontraba un servidor. Citado en uno de los dos horarios de entrada establecidos, recordando que tan sólo se permitía el acceso en la jornada de domingo, nos dispusimos a cruzar la zona de taquillas de 09:00h a 09:45h, siguiendo un estricto protocolo de seguridad desde antes, incluso, de acceder al parking habilitado por la organización, concretamente el de la Puerta 3 del circuito.
Una vez pasado el habitual registro de mochilas, un amplio equipo de seguridad velaba por el tráfico fluido de asistentes, evitando aglomeraciones y distribuyendo a cada uno en sus asientos predeterminados y con distancia de seguridad de una fila delante y detrás y una butaca de margen a ambos lados. Y así transcurría la jornada, con responsabilidad individual y el ininterrumpido control de dos vigilantes por cada zona que compone la Tribuna Principal, única habilitada en esta ocasión.
La tolerancia cero a la errónea utilización de la mascarilla y el uso obligatorio de las zonas de restauración a la hora de comer e hidratarse propició una inequívoca sensación de seguridad durante toda la estancia, agradeciendo y felicitando a todo el personal y público del Circuit de Barcelona – Catalunya por hacer posible una responsable celebración de su trigésimo aniversario, de la que seguro toman nota las próximas citas del calendario.

