Peterhansel sigue sin buenas sensaciones con su copiloto tras la Etapa 2 del Dakar 2020
Stéphane Peterhansel sigue sin buenas sensaciones con su copiloto, no acostumbrándose del todo a que le canten las notas y las instrucciones en inglés durante toda una etapa cronometrada. El francés, que quería afrontar esta participación del Dakar con su mujer, no pudo hacerlo por problemas médicos y finalmente tuvo que confiar su asiento de la derecha a Paulo Fiuza, copiloto portugués.
Tras la segunda etapa de este Dakar 2020, el entendimiento entre piloto y copiloto en el Mini buggy #302 siguen sin ser del todo positivas, algo que complica la ejecución de unas etapas tan complicadas a nivel de navegación, como están siendo estas primeras jornadas del Dakar 2020. El francés, consiente de las dificultades que tiene con el inglés, analiza la etapa que han completado en el día de hoy.
«La navegación se complica y mi inglés no mejora. Hemos dado media vuelta, pero no hemos sido los únicos. A 5 km de meta, la columna de dirección se ha desconectado del volante. Me estaba dando una insolación, pero hemos hecho las reparaciones con calma y hemos perdido más minutos. Al principio de la etapa hemos tenido un pinchazo y ya después hemos ido con cuidado porque no teníamos rueda de repuesto, pero por esa parte todo ha ido bien», comenta Stéphane Peterhansel.



