Vettel, sobre el desastroso 2019 de Ferrari: «Sabíamos la verdad pero no queríamos verla»
Con Mercedes logrando por sexta vez consecutiva el doblete de campeonatos, Ferrari se diluye cada vez más a la espera de que 2020 suponga una nueva esperanza. Los de Maranello llevan desde 2014 tratando de vencer a Mercedes, pero todos sus intentos, mejores o peores, han terminado siendo arrollados por el trabajo de la maquinaria alemana.
Por su parte, Sebastian Vettel se ha encontrado con un Charles Leclerc brillante en su temporada de debut con Ferrari, viviendo por primera vez en mucho tiempo como un compañero de equipo es capaz de ganarle la partida en el campeonato de pilotos. La pretemporada del equipo italiano fue ‘perfecta’ un año más, pero todo resultó siendo un espejismo ante un comienzo de mundial increíble de Mercedes.
«En ese momento no te estás rindiendo, pero te das cuenta de que no estás en la posición que quieres estar. Y primero peleas contigo mismo, porque estás demasiado lejos para pelear contra los demás, o peleas contra Mercedes, que se hizo más y más fuerte carrera por carrera. Estábamos tratando de encontrar nuestro ritmo primero, y una vez que lo encontramos nos dimos cuenta de que estábamos atrás. Luego, con las carreras europeas, y solo el hecho de que no pudimos cambiar las cosas de la noche a la mañana, quedó bastante claro que iba a ser muy difícil«, explica Vettel a ‘Motorsport’.
Con ocho victorias consecutivas de Mercedes desde el comienzo del campeonato en Australia, los de Brackley lograron hacer el mejor arranque de temporada de toda la historia de la Fórmula 1, por lo que en Ferrari ya eran conscientes del repaso que estaban sufriendo. Vettel reconoce que tardaron en darse cuenta dentro de la estructura italiana, quizás porque la verdad era demasiado dura.
«Pero luego fallas de nuevo, fallas de nuevo, fallas nuevamente para demostrar lo contrario y… es como saber la verdad pero no querer verla. No es un sentimiento agradable. Creo que el hecho de que lo niegues durante tres, cuatro, cinco carreras antes de que tengas que admitirlo también te ayuda. Todavía lo intentas, intentas, intentas, intentas y en algún momento te das cuenta. Es un poco menos duro, pero todavía duele», asegura el alemán.

