Mercedes y McLaren dejan atrás los problemas del ‘Spygate’ de 2007: «No hay rencor en absoluto, han pasado 12 años»
Los más románticos recuerdan la temporada 2007 de Fórmula 1 como una de las mejoras de los últimos tiempos por la forma en la que transcurrió y finalizó. Lewis Hamilton debutaba en la caegoría reina de la mano de McLaren, con nada más y nada menos que el reciente bicampeón del mundo Fernando Alonso. Las batallas internas en el equipo de Woking terminaron por destruir sus opciones de ganar el campeonato cuando eran claramente superiores, pero los problemas no terminaron aquí.
McLaren-Mercedes se vio involucrada en un caso de espionaje a Ferrari, con demasiada información sobre la mesa los juzgados como para librarse de las consecuencias. Los pilotos se salvaron de las sanciones en favor del espectáculo que estaban brindando a los aficionados con sus batallas en la pista, pero la escudería fue descalificada del campeonato de constructores y multada con cifras astronómicas.
Después de que la relación entre McLaren y Mercedes se rompiese en 2014, ambas partes vuelven a colaborar de cara a 2021, aunque esta vez los de Brackley no son simples motoristas, sino que cuentan con su propio equipo de Fórmula 1. Toto Wolff, director de Mercedes, asegura que los problemas que atravesaron con el ‘Spygate’ están totalmente superados.
«Creo que fue un momento oscuro para McLaren y Mercedes. Nos costó mucho dinero recuperarnos de las acciones de los involucrados. En ese nivel, no hay rencor en absoluto, pasamos a otra cosa, han pasado 12 años y no jugó ningún papel en la decisión», explica el austriaco.

