Tost: «Todos hablan de coches eléctricos y yo me pregunto de dónde sacarán la energía»
Franz Tost, jefe de equipo de Toro Rosso, ha hablado sobre un aspecto que actualmente está de moda en el mundo de la automoción y que las marcas han tomado como el futuro de la movilidad a nivel mundial. Los gobiernos de los diferentes países cada vez apuestan menos por las tecnologías de combustión y se fijan en las eléctricas, que son menos contaminantes de manera directa en las ciudades y que cuentan con un gran rendimiento.
Sin embargo, el austriaco, que actualmente dirige a Toro Rosso en la Fórmula 1, tiene ciertas cuestiones sobre este método de movilidad. Habla sobre las actuales unidades de potencia que se utilizan en la Fórmula 1, con un gran nivel de complejidad pero con una eficiencia de propulsión nunca vista en la categoría. Cree que el futuro es la capacidad de conseguir una recuperación de energía dentro del motor y no apuesta por los motores eléctricos que poco a poco están llegando al mundo de la automoción.
«Creo que actualmente tenemos una unidad de potencia que está en un nivel técnico muy, muy alto y, lamentablemente, esto no se ha transladado de la manera que la unidad de potencia merecía. Tenemos un motor pequeño, dos sistemas de recuperación de energía y todos estos componentes juntos son la tecnología para el futuro porque con este motor también podríamos funcionar en un coche de calle normal, tal vez pueda recorrer 100 km con un litro, dos litros de combustible, y luego llegar a casa con una batería llena. Todos están hablando de los coches eléctricos, y yo solo pregunto de dónde sacan la energía», comenta Franz Tost.
«No es como en la Fórmula E cuando hay 20 coches fuera, en la pista y detrás hay 50 agregados diesel que gastan su energía. En mi opinión, esto no es nada serio, pero los grandes fabricantes van a la Fórmula E o han construido coches eléctricos. Solo pregunto de dónde obtienen la energía. Creo que tenemos en Fórmula Uno, la tecnología para el futuro. Como dijo Toto, tal vez la parte híbrida, la parte eléctrica aumentará a 40% o incluso más. Está bien, pero desde la tecnología en sí, esta es la solución para el futuro», añade.




Antes de escribir un artículo debería informarse mejor. Hoy día ya está comprobado que el motor eléctrico es mucho más eficiente que el de combustión, el 90 % frente al 30 del más eficiente del líquido de dinosaurio.
Además sino lo sabía hoy día ya es más barata la energía eléctrica de renovables que traer petróleo de países de países conflictivos.
Póngase placas fotovoltaicas en casa y verá como cambia de opinion
A lo mejor el que no está bien informado es Vd.
El motor eléctrico tiene un rendimiento del 90% y el térmico del 30%
No cuenta Vd que las baterías tienen un rendimiento aproximado del 75% y 90%x75%, que hacen por si solos un rendimiento del 67%
Pero no hemos terminado,hay pérdidas en las redes de distribución y además las centrales térmicas donde se producirá una parte importante de energía eléctrica tienen un rendimiento que no pasa del 50%, ya vamos por el 33% y todavía no he terminado: lo dejo para otro día
En esto de lo eléctrico hay mucho voluntarismo y poco conocimiento
Para hacer prospecciones, extraerla,refinarla y distribuirla, solo el caso del petróleo, hay mucha logística y consumo de energía aenergía, imagínese sumar algunos de estos movimientos a la gasolina.
Estas opiniones se sucedían en el siglo XIX entre la tracción animal y la tracción a motor de combustión finalmente se impuso lo más obvio.
Hoy el motor de combustión está en su máximo desarrollo tecnológico y está siendo desafiado por la movilidad eléctrica, se impondrá lo más obvio.
Es natural éste tipo de discusiones en torno a las tecnologías principalmente.
Pensemos en el procesamiento y almacenaje de la información: pasamos de la tabla de arcilla, al papiro, luego al papel; luego llegaron la cinta magnetica, el CD, las memorias extaibles y hoy disfrutamos de nano memorias, se que seguiremos innovando y cambiando tecnologías.
Verdad que no hay que vetar a Hawei por ser líderes hoy del 5G?
Es y ha sido un contrasentido oponerse al progreso.