Kubica afronta su primera carrera en Bakú: «El circuito parece complicado»
Son tiempos convulsos para Williams, que afronta la temporada 2019 a sabiendas de que serán con total seguridad el último equipo de la parrilla. Los de Grove se han encomendado a Robert Kubica y George Russell para tratar de aprovechar la experiencia del polaco y las ganas del británico en el desarrollo del FW42, pero la situación parece insalvable. Durante las últimas semanas se ha especulado con la posible compra del equipo por parte del padre de Nikita Mazepin, piloto ruso que actualmente compite en Fórmula 2, pero para ver cómo se resuelve tendremos que esperar algunos meses más.
George Russell ya sabe lo que es competir en las calles de Bakú gracias a su paso por la Fórmula 2 en 2018, donde incluso logró archivar una victoria. Por su parte, Robert Kubica afronta el Gran Premio de Azerbaiyán con la incertidumbre de enfrentarse a un circuito completamente nuevo, donde jamás ha podido competir. El polaco reconoce que el trazado parece difícil, aunque espera que su gusto por los circuitos urbanos le hagan mejorar con rapidez.
«Es hora de la cuarta carrera de la temporada en Bakú, y el circuito parece complicado por lo que vi el año pasado, y ciertamente es uno de los más exigentes del año, y será mi primera vez rodando allí. En el pasado, me encantaba pilotar en estos circuitos urbanos, así que no puedo esperar a tener esa sensación que tuve en el pasado», explica.
Dave Robson, ingeniero de carrera de Williams, sabe que se enfrentan a uno de los circuitos más largos de todo el calendario, con un monoplaza que no posee un buen balance, y con unos pilotos que no tienen en él demasiada o ninguna experiencia con los Fórmula 1.
«Con más de 6 km, el circuito es el segundo más largo de la temporada, con Spa-Francorchamps siendo más largo, y debido a la variada distribución de la pista, esperamos que los equipos experimenten grandes niveles de resistencia durante el fin de semana. Al final, los pilotos se enfrentan a los problemas de largas rectas y pequeñas secciones sinuosas en el medio del circuito. George está familiarizado con el circuito en el que ganó en F2 en 2018, pero para Robert será una nueva experiencia«, asegura.

