El ritmo de la noche lo marca Acura a falta de 12h en Daytona; el Cadillac de Alonso es 2º
La noche cayó en Daytona y el ritmo de carrera entre los DPi estaba marcado por los Acura y el Cadillac #10 del equipo de Fernando Alonso. Pocos segundos separaban a los prototipos de la máxima categoría tras relanzar la carrera después de una neutralización (coche de seguridad). Esto provocó una lucha entre los tres primeros pilotos de la carrera (Kamui Kobayashi, Juan Pablo Montoya y Timo Bernhard), pero al final el piloto japonés pudo escaparse con su Cadillac #10 de la pelea. Tras un par de vueltas más, la peor de las pesadillas volvió a repetirse para ambos Mazda Dpi de Joest Racing.
Primero, el Mazda #55 sufrió una fuga de combustible y tuvo que regresar a boxes para solucionar el problema, lo que le costó 3 vueltas de carrera y perder casi cualquier opción de victoria. Y nada más caer el primer Mazda fruto de los problemas mecánicos, lo hizo el coche hermano. El Mazda #77 sufrió un incendio en el motor y tuvo que para por seguridad en mitad de la pista, lo cual provocó la salida de otro coche de seguridad. Tras ser remolcado a boxes y abrir el prototipo japonés, se confirmó que el problema estaba relacionado con el turbo y tuvieron que abandonar. Tras relanzarse la carrera después de este incidente, la pelea entre Montoya y Kobayashi por la 1ª posición siguieron, pero al final, las condiciones frescas de la pista y el espectacular V8 atmosférico favorecieron al japonés.
Después de un buen stint por parte de Kamui Kobayashi, en el Cadillac #10 se subió el cuarto piloto del equipo, Renger Van Der Zande para pilotar las próximas 2 horas. No hubo mucha acción destacada en pista después de estos primeros compases de la noche, pero eso no iba a quedar así. El Acura que rodaba en 2ª posición pilotado por Simon Pagenaud, tuvo un toque con el Audi R8 LMS pilotado por Alex Riberas cuando le intentaba doblar y esto le costó el morro y perder casi una vuelta.
En cuanto al resto de españoles repartidos por las categorías inferiores, Miguel Molina rueda 3º con su Ferrari 488 en GTLM por delante, se encontraba Antonio García, hasta que sin previo aviso, su Corvette C7.R se quedó sin combustible. Por su parte, Alex Riberas está sufriendo mucho para conseguir un rimo estable con su Audi R8 en la clase GTD y se encuentra entre los últimos de su categoría.

