El equipo Mercedes, obligado a rediseñar su motor de 2019
Hace unas semanas Toto Wolff desvelaba que el motor de Mercedes para 2019 había experimentado algunos problemas en el banco de pruebas y que ello les había provocado un retraso en el desarrollo del mismo. Ahora, según fuentes cercanas al equipo, se ha comenzado prácticamente de nuevo, diseñando una unidad de potencia desde cero, con la que esperan conseguir más rendimiento.
Los equipos llevan meses trabajando en su monoplaza de 2019 y un problema a estas alturas puede condicionarlos de cara a la pretemporada y el inicio del campeonato. Por ello, un supuesto problema en el motor Mercedes en diciembre habría retrasado los planes en Brackley y saltaban las alarmas. Sin embargo, según fuentes de la escudería, los ingenieros rediseñaron el propulsor en «una hoja en blanco», cambiando numerosas partes del él.
«Empezamos con una hoja en blanco o casi. Se mantendrán pocas partes de nuestro motor de 2018 en el de 2019», se admite desde Mercedes.
Con este inesperado movimiento, el equipo de la estrella no solo pretende huir de los problemas que pudieron aparecer hace unas semanas, sino que también intentan revalidar el título en un momento en el que Ferrari parece haberlos alcanzado en términos de motor. Además, este nuevo diseño permitiría a los de Brackley adaptarse correctamente a la nueva reglamentación de 2019 en la que se consumirá cinco kilos más de combustible por carrera, teniendo que modificar los sistemas de recuperación de energía MGU-K y MGU-H, los cuales proporcionarán unos quince caballos extra a la unidad alemana. No obstante, este cambio de planes, aunque se prepare a fondo en el banco de pruebas, no mostrará su rendimiento real hasta los test de pretemporada en Barcelona, dentro de un mes y un medio.

