Daniel Ricciardo, harto de los problemas de fiabilidad: «Espero que mi suerte cambie pronto»
El piloto australiano de Red Bull Racing, Daniel Ricciardo, se ha vuelto a quedar sin posibilidades de luchar por una buena posición en la sesión de clasificación del Gran Premio de Japón. Y es que cuando el piloto australiano pretendía empezar una vuelta rápida para conseguir un buen crono en la Q2, los problemas de fiabilidad han vuelto a aparecer en su monoplaza y algo relacionado con su propulsor Renault le ha dejado fuera de combate, borrando, una vez más, la sonrisa de Ricciardo.
Y es que debido a los problemas que ha sufrido en la clasificación de hoy, Daniel Ricciardo tendrá que arrancar desde una complicadísima decimoquinta plaza la carra de mañana, posición nada favorable en un circuito tan revirado y técnico como el de Suzuka. Además, el australiano ha explicado estar harto ya de una racha de mala suerte que parece no tener un final cercano, y todo pese a que él esté dando todo lo que tiene cada vez que sale a pista.
«Cuando llegué a la última chicane para comenzar mi última vuelta rápida, inmediatamente sentí que algo no iba bien», explica el piloto australiano. «No tenía toda la potencia y podía escuchar que el turbo o algo más iba mal, por lo que volví al box a reparar, pero no fue posible. Estoy realmente harto, lo estoy haciendo lo mejor posible, lo estoy haciendo, pero no está funcionando, espero que la suerte me cambie muy pronto», añade.
Pero es que lo peor de todo es que la situació actual que atraviesa el australiano parece haber acabado con él, ya que según el propio Ricciardo ha dicho, si por él fuera, ya se habría rendido, aunque sigue adelante para intentar dar al equipo Red Bull lo mejor de si de cara a las últimas carreras del año. Sin duda parece que el australiano necesita un golpe de buena suerte y que este llegue, además, pronto.
«Me enfada, si fuera por mí, me rendiría, pero todavía quiero hacerlo lo mejor que pueda para Red Bull hasta el final de la temporada, todas las carreras son importantes», afirma el propio Ricciardo, quien parece estar psicológicamente abatido, para concluir.



