El Toyota de Alonso gana unas apasionantes 6 horas de Silverstone
Fernando Alonso y sus compañeros del Toyota #8 han ganado las 6 horas de Silverstone, prueba en la que partían desde la segunda posición. Tras una carrera en la que el baile de posiciones entre ambos prototipos japoneses ha sido constante y los problemas han hecho mella en los dos garajes, los líderes del campeonato consiguen aumentar su ventaja con esta tercera victoria consecutiva, la cual ha sido, seguramente, la más inesperada.
Pocos minutos después de superar el ecuador de la carrera, el Toyota número 7, pilotado por Mike Conway, entraba al Pit Lane para dar el relevo a su compañero José María López, cosa que imitaría Fernando Alonso con Kazuki Nakajima justo una vuelta más tarde. Al reincorporarse a pista, ambos mantenían sus posiciones, con el japonés en cabeza aventajando al argentino en unos cinco segundos.
Pasaban tan sólo diez minutos del relevo de pilotos y el poleman daba caza al Toyota #8, que perdía su diferencia y veía a su compañero pegado en el retrovisor. El tráfico tampoco ayudaba al expiloto de Fórmula 1 y ‘Pechito’ amagaba con adelantarle en diversas ocasiones. Aunque le costaba lanzarse varias vueltas, el #7 conseguía tomar el liderato cuando restaban todavía algo más de dos horas y media de prueba.
Conforme corría el reloj, la distancia entre ambos prototipos japoneses se ampliaba considerablemente. En cuestión de 15 minutos, Nakajima perdía nueve segundos respecto a su rival de garaje, sin evidencia de problemas técnicos, complicándose la victoria en un circuito tan corto como es éste. Además, al realizar ambos una nueva parada en boxes, la diferencia se mantenía estable.
A falta de dos horas para la conclusión de la carrera, al repasar la tabla de posiciones, las batallas más interesantes las encontrábamos en las categorías GT, tanto en el apartado Pro, con el Porsche de Kevin Estre liderando por sólo dos segundos sobre el Ferrari de James Calado, como en el tipo AM, con dos Porsche copando las dos primeras plazas separados por tres segundos. Sin embargo, la lucha de los dos monoplazas híbridos se rompía por 15 segundos, mientras que los LMP2 líderes se llevaban una vuelta.
Quedaba una hora y cincuenta minutos cuando se protagonizaba la imagen más curiosa de la carrera. El BMW de Antonio Felix da Costa en la categoría GT Pro comenzaba a ralentizar su ritmo al pasar por meta y, pese a intentar regresar al box, acababa parando el coche a mitad de vuelta tras ver su cabina inundada de humo. De esta manera, una bandera amarilla con limitación de velocidad aparecía en pista, cosa que aprovechaban muchos equipos para pasar por el Pit Lane, entre ellos los Toyota, que hacían relevos y montaban a Kobayashi y Buemi. Cabe destacar que al número 8 le cambiaron la parte delantera en esta parada, por lo que los problemas podían dimanar de ahí.
Entrados en la última hora de carrera, los líderes volvían a boxes para repostar y cambiar neumáticos. En este nuevo detenimiento, el Toyota #7 perdía tiempo y la distancia respecto al #8 bajaba en prácticamente diez segundos, por lo que Buemi tenía la oportunidad de seguir recortando en pista.
La situación daba un giro minutos después, ya que Kobayashi se salía del trazado y Buemi aprovechaba para colocarse a un escaso segundo de él y adelantarle instantes más tardes en un movimiento decisivo. Según reportaba el japonés, su coche había sufrido daños en el fondo plano tras la salida, augurando un final de carrera condenado a terminar segundo.
El cronómetro marcaba la media hora final de carrera y los Toyota volvían al carril de boxes, aunque ninguno de ellos cambiaba de pilotos. 11 segundos los separaba, a favor del coche de Alonso, con Buemi al volante, que encaraba la tercera victoria consecutiva del campeonato si no había ningún inconveniente. Finalmente, a las 19 horas el prototipo #8 cruzaba la meta primero y ampliaba el liderato tras una apasionante lucha.
En cuanto al resto de categorías, el número 38 encabezaba un doblete del equipo Jackie Chan en LMP2, la escudería AF Corse con el coche #61 ganaba en GT Pro, y el Porsche #77 hacía lo propio en GT AM.

