El equipo Haas no cree en la mala suerte que están teniendo esta temporada
El jefe de la escudería Haas, Gunther Steiner, considera que la motivación sigue siendo la misma. El italiano mantiene la cabeza en alto a pesar de los hechos desafortunados que vienen teniendo sus autos en la temporada. En el Gran Premio de Australia, tras una magnifica actuación por parte de sus dos pilotos, tiraron todo a la basura por los errores cometidos en boxes, y luego la avería mecánica en el monoplaza de su piloto francés, Romain Grosjean; este mismo protagonizó un aparatoso accidente en el Gran Premio de Bakú cuando la carrera se encontraba bajo la guía del Safety Car; por otra parte, sufrió la ruptura de su ala delantera después de atropellar una marmota en las practicas del Gran Premio de Canadá, sin dejar de lado la explosión que sufrió su motor en la clasificación.
«Nunca nos detenemos, no bajamos los brazos. No nos damos el gusto de decirnos a nosotros mismo: ‘necesitamos un descanso’. La suerte no existe, para que los resultados lleguen debemos trabajar de la mejor manera, para luego descubrir en qué podemos mejorar. Con Romain no cuestionamos ninguna influencia de nuestra parte, con ese problema en la práctica libre 3, ¿qué puedes hacer? Creo que somos muy honestos con nosotros mismos, no decimos: ‘Oh, fue solo un mal día, pasemos al siguiente’. Nos aseguramos de que comprendamos por qué los neumáticos funcionaron, por qué no funcionó y así sucesivamente», señala Gunther Steiner.
El italiano cree que lo importante es descubrir las causas de los problemas para luego solucionarlos y así estimular al equipo a seguir creciendo. No tiene en cuenta el hecho de la «mala suerte», pero sí considera que pasaron momento casi improbables en algunos de los Grandes Premios que disputaron.
«Pasas por esto porque todos están decepcionados. Lo que supera la decepción es recordar que hay cuatro semanas en Barcelona en donde fuimos los mejores del resto por un buen margen y no perdimos eso. Tal vez lo más extraño es esta marmota que golpeamos, hay 20 autos, hay una marmota en la pista y la golpeamos con la nariz del auto nuestro, no queríamos hacerlo. Si la suerte existe, la espero con los brazos abiertos», finaliza el italiano.

