Brendon Hartley admite que los Fórmula 1 son mucho más duros que los LMP1
Brendon Hartley, reciente campeón del Mundial de Resistencia con Porsche, está afrontando su primera temporada completa como piloto de Fórmula 1 en el equipo Toro Rosso. Por ello, el neozelandés tiene una opinión muy clara sobre el rendimiento de los coches que compiten en ambas categorías y sobre todo, sus exigencias físicas y técnicas.
El piloto de Toro Rosso asegura que a día de hoy, los monoplazas de Fórmula 1 son mucho más complicados y duros que los LMP1 del Mundial de Resistencia. Además, la categoría reina es bastante más exigente que el WEC, a nivel de detalles a la hora de trabajar en el día a día.
«Es más difícil sacar todo de un monoplaza de Fórmula 1. También es más agotador. Vale más la pena trabajar. Los neumáticos son un elemento importante en las carreras, y es parte de eso: los aficionados no se dan cuenta de cómo tenemos que trabajar para que la temperatura de los neumáticos sea la correcta. Es motivador si funciona. Cuando compites con Porsche en Le Mans, tienes mucha presión sobre tus hombros. Eso prepara bien a un conductor para el negocio diario en la Fórmula 1. En el WEC, un conductor también tiene que trabajar con la misma cantidad de ingenieros y mecánicos. Eso también es una gran ventaja cuando cambias del WEC a la Fórmula 1, aunque mi camino hacia la Fórmula 1 no ha sido el convencional, puedo demostrar que fue el correcto», comenta Brendon Hartley.



