Williams ha perdido la oportunidad de convertirse en el equipo del pueblo
Es así. Williams ha perdido la oportunidad de convertirse en el equipo del pueblo, como reza la cabecera de esta entrada. Los de Grove han anunciado hace unas horas la incorporación de Sergey Sirotkin a sus filas como nuevo piloto titular para 2018, algo que no ha sorprendido ya que desde hace semanas nos olíamos que el dinero procedente de SMP Racing, había dejado en la estacada al otro candidato, Robert Kubica.
Robert Kubica, sí, ese piloto que tuvo que abandonar de manera abrupta la Fórmula 1 en 2011, al sufrir un accidente mientras competía en un rally cuando se encontraba en su mejor momento de forma. Sin embargo, desde ese día, el piloto polaco ha luchado sin descanso para intentar volver a la categoría reina que adora y con la que sueña en volver a estar de piloto titular de manera habitual.
Tras la gran labor de Renault permitiendo que viéramos a Robert Kubica a los mandos de un monoplaza de Fórmula 1, llegaba la sorprendente oportunidad de poder ser piloto de Williams en 2018. Estaba casi hecho, los aficionados esperábamos el día para saltar de alegría y celebrar el regreso de un piloto tan añorado como es el polaco, sin embargo, los de Grove han perdido la oportunidad de convertirse en el equipo del pueblo, en el equipo de los aficionados.
Finalmente, la realidad no ha sido la que hace unos meses soñábamos. En Williams han preferido la opción que queda bien con Chase Carey, la Fórmula 1 y sobre todo, la familia Stroll. Han decidido que el dinero de SMP Racing y Sergey Sirotkin está por delante de las decisiones populares, de las decisiones que permitirían un aumento de la afición de Williams y quien sabe, de la gran llegada de patrocinadores que apostarían por la superación diaria de Robert Kubica, la cual ha mostrado unos grandes valores. En definitiva, la noticia que hemos conocido hoy es una decisión fría, impopular y sobre todo, económica. Decisión muy al estilo Williams.
Una reflexión sacada de un tweet de nuestro compañero Diego García Alonso, con quien estoy muy de acuerdo.



