Max Verstappen cierra 2017 con un quinto puesto en Abu Dabi
Un domingo de carrera con sabor agridulce para el equipo Red Bull. Max Verstappen consiguió finalizar en la quinta posición tras el Ferrari de Kimi Räikkönen, pero por su parte, su compañero de equipo Daniel Ricciardo tuvo que abandonar el Gran Premio por un fallo hidráulico en su RB13.
El piloto holandés achuchó desde el principio del Gran Premio al finlandés Kimi Räikkönen, pero no fue posible superarlo debido a que el circuito de Yas Marina es un trazado que no favorece ni mucho menos los adelantamientos.
Hay que destacar que el ritmo general del Red Bull ha sido mejor en carrera que en calificación, pero pese a ello, y no tener pista limpia, Verstappen no pudo exprimir al máximo su potencial viéndose taponado por Räikkönen y sin posibilidad de adelantarle debido al ritmo parejo de ambos.
«Intenté buscar a Kimi desde el principio, pero cerró la puerta. Aún así, la velocidad que tuvimos me sorprendió gratamente. Mucho mejor en la carrera que la que habíamos tenido el resto del fin de semana. Fue algo aburrido, porque sin tráfico hice buenos cronos, pero detrás de Kimi era imposible progresar», dice Verstappen.
Aun así no se rindió, y en el ultimo tercio de carrera volvió a tratar de acercarse al finlandés para adelantarle, pero esta vez aparte del piloto de Ferrari, también le estorbaron pilotos doblados, como el Sauber de Pascal Wehrlein y el Haas de Kevin Magnussen, quienes luchaban por posición:
«Wehrlein y Magnussen luchaban por posición cuando me los encontré. No me lo pusieron nada fácil y me distancie ahí de Kimi. Perdí un tiempo importante. Ahora toca pasar pagina. Una semana con cosas por hacer y probar, y vacaciones al fin. En Febrero de nuevo volveré centrado en la próxima temporada», concluye el holandés de Red Bull.


