Horner avisa: «Tenemos un derecho a veto sobre los equipos a los que Renault puede suministrar»
Este fin de semana en Monza han tenido lugar numerosas reuniones entre las partes implicadas en uno de los mayores culebrones del verano, la ruptura entre McLaren y Honda. Pero no solo están implicados en estas negociaciones los japoneses y los británicos, sino que también entra Renault y Red Bull, que debe dejar a los franceses libres con su equipo Toro Rosso.
Parece que todo está hecho ya entre las partes, que solo queda el anuncio, pero desde Red Bull recuerdan que tienen un derecho a veto sobre Renault y sus equipos cliente, avisando sobre todo a la marca francesa, que también quiere sacar tajada del acuerdo exigiendo a la marca de bebidas energéticas la cesión de Carlos Sainz.
«Tenemos derecho a veto sobre los equipos que pueden ser potencialmente suministrados por Renault. Lo introducimos en nuestro contrato hace diez años, cuando el bueno de Ron Dennis nos negase el suministro de motores Mercedes. En teoría, podríamos decir que no a McLaren-Renault, pero estaremos encantados de que tengan ese motor «, recuerda Horner.
Sin embargo, Christian Horner ha mostrado su satisfacción con el acuerdo entre McLaren y Renault, el cual desembocará en otro entre Toro Rosso y Honda, siempre y cuando su alineación de pilotos permanezca intacta.
«Por supuesto, si hay un cambio -Toro Rosso-Honda -, no pondremos ningún problema», añade el jefe del equipo Red Bull.
El director del equipo de Milton Keynes reconoce que el acuerdo entre las partes dejaría a todos contentos, ya que Red Bull contaría con un motorista particular que desarrollaría sus unidades de potencia en su segundo equipo, lo que les permitiría optar a ellas si finalmente Honda logra sacarles punta. Por otro lado, McLaren obtendría el ansiado cambio a Renault, con los que esperan dar un salto de calidad.
«Todo el mundo sería feliz con el acuerdo. Al fin y al cabo, los motores no son nuestros, son de Renault, y tener dos clientes fuertes les ayudaría a avanzar aún más rápido en el apartado del motor», concluye Horner.


