Carlos Sainz VS Red Bull: Salen a relucir las artes oscuras en una batalla desigual
De Red Bull conocemos las luces, pero no las sombras. El futuro de Carlos Sainz pende de los próximos meses, de la conocida como “Silly Season”, el periodo anual en el que se negocian los contratos de la próximas temporadas.
El joven piloto español ya no es un novato, sus cualidades al volante son dignas de un gran equipo y Red Bull, por raro que pueda parecer, juega en su contra. Los de las bebidas energéticas tienen una política en su programa de jóvenes pilotos muy restrictiva y Sainz está atado de pies y manos (o eso quieren hacer creer los de Milton Keynes).
El siguiente artículo no es ni una crítica a Sainz ni a Red Bull. Mantener a Carlos Sainz un 4º año en Toro Rosso va contra la propia razón de ser del equipo de Faenza: hacer crecer a pilotos Red Bull en su llegada a Fórmula 1. Los argumentos de Sainz para salir son totalmente entendibles y los de Red Bull, pese a ser algo ególatras, también. Digo ególatras, porque no ven más allá de su equipo, olvidando el prestigio, los puntos y el dinero que Sainz ha aportado a Toro Rosso.
¿Qué sentido tiene el programa de jóvenes pilotos de Red Bull?
En las 12 temporadas y media en las que Red Bull ha competido en Fórmula 1 han conseguido 4 campeonatos de constructores, 4 de pilotos, 53 victorias, 58 poles, 140 podios y 52 vueltas rápidas… Respiren y sigamos.
Pocos equipos en la historia de la Fórmula 1 han conseguido crecer al ritmo de Red Bull. Esta es la parte bonita, pero no todo es oro lo que reluce… Uno de los pilares de Red Bull Racing es su programa de jóvenes pilotos, donde subvencionan la carrera deportiva a jóvenes talentos y así consiguen pilotos de calidad sin pagar cifras desorbitadas por ellos. Un riesgo que vale la pena correr.
A los jóvenes pilotos de 16-17 años se les nubla la vista cuando Red Bull llega con un contrato que les exime de seguir costeándose las competiciones, pero que del mismo modo restringe considerablemente su capacidad de decisión. Hay que entender, que las carreras de estos muchach@s suelen estar costeadas por sus padres y, aunque vengan de buena familia, los costes son muy altos, en muchas ocasiones inalcanzables.
En la última etapa de esta historia se encuentra Carlos Sainz, quien lleva algunos meses en la órbita de equipos “pata negra”, pero a quien Red Bull trata de atar de pies y manos. Ahora, la labor de Marko, Tost, Horner y demás se centra en evitar que otros equipos vean en Sainz un candidato a correr con ellos. Lean las últimas declaraciones de Franz Tost respecto a este asunto:
«Lo primero, Sainz tiene contrato. Lo segundo, Toro Rosso es competitivo. Y el 3º punto es una cuestión de lealtad«, afirmaba Franz Tost a los micrófonos de Movistar F1 exponiendo los motivos por los que Sainz debe permanecer en Toro Rosso. «Creo que está un poco confuso. Puedo verlo en su pilotaje. Ya ha cometido algunos errores estúpidos este año«
Del mismo modo, gente ajena a Red Bull y de un prestigio intachable como el del tetracampeón del mundo de Fórmula 1 Alain Prost critican duramente la labor de Red Bull:
«Algunos de los programas de jóvenes pilotos son una trampa, especialmente el de Red Bull, un piloto se puede ver bloqueado, tiene contrato, pero no puede hacer lo que quiere. En Formula 1 solo hay 22 coches, y es necesario estar en el lugar adecuado en el momento adecuado para sacar partido de la oportunidad, y eso no siempre es fácil», explicaba Alain Prost durante el pasado invierno.
Lo que queda patente es que los programas de jovenes pilotos no son un chollo, ya que nadie va a costear una formación de entre 3.000.000 y 6.000.000 de € hasta la llegada a la Fórmula 1 por amor al arte. No se da puntada sin hilo y Red Bull va a tratar de exprimir la inversión realizada en Carlos Sainz.
