La gamberrada de un piloto le costó el abandono al Toyota #7 en Le Mans
Parece increíble como un simple gesto puede alterar tanto el desarrollo de una carrera, y más cuando la carrera es de 24 horas de duración, pero así es. Este fin de semana asistimos a una de las ediciones de más atípicas que se recuerdan de las 24 Horas de Le Mans, con todos y cada uno de los candidatos principales a la victoria en LMP1 y por consiguiente a la victoria absoluta, sufriendo fallos mecánicos de diversa índole.
Uno de los más dramáticos fue el del Toyota #7, el cual logró la pole con récord de vuelta y lideraba la carrera hasta bien entrada la noche. Sin embargo, un problema en el embrague dejaba tirado al coche nipón en mitad de la pista. Ahora, un día después de las 24 Horas de Le Mans, se ha descubierto que el fallo del embrague del Toyota fue provocado por la gamberrada de otro piloto en una de las paradas en boxes con Kamui Kobayashi al volante. Esta información se ha conocido gracias a las declaraciones del director técnico del equipo Toyota GAZOO Racing, Pacal Vasselon al portal web Sportscar365, especialistas en carreras de resistencia.
Los datos actuales culpan a Vincent Capillaire, piloto de LMP2, por la gamberrada que a la postre le costó el abandono a uno de los Toyota. El piloto francés, enfundado en un mono de competición de color similar al de los comisarios de seguridad, se acercó por sorpresa al LMP1 del equipo nipón para dal luz verde a la salida de Kobayashi cuando ni siquiera forma parte del equipo. Esta arrancada prematura unida a una serie de detenciones y nuevas arrancadas en la calle de boxes provocaron que el embrague el coche #7 se quemase.
Es increíble… Alguien se acercó a decirle, y lo tenemos en vídeo “Vamos, vamos, vamos”. Y normalmente nuestros pilotos acostumbran a dar preferencia a los gestos de personas (sobre otras indicaciones). Por nuestra parte le dijimos que parara porque el pelotón tras el Safety Car estaba de camino y no era posible salir. Hubo, como te puedes imaginar, cierta confusión. Arranque, parada, arranque, parada. Realizó varias operaciones de arrancado con el embrague y el motor de combustión y terminó por quemar el embrague al encontrarse en una situación que jamás debió producirse”, comenta Pascal Vasselon a Sportscar365.

