Paddy Lowe y Williams se enfrentan a un Gran Premio difícil en Bahréin
Tras finalizar el Gran Premio de China con un resultado muy discreto, Williams llega a Sakhir con ganas de resarcirse y demostrar que tienen el potencial y el rendimiento necesarios para luchar en la zona alta de la parrilla.
Su nuevo director técnico, Paddy Lowe, sabe que las exigencias del trazado en Bahréin son muy grandes, con un gran consumo de combustible, alta degradación en los frenos, y temperaturas muy calurosas. A pesar de ello, reconoce el encanto que tiene correr este Gran Premio, que se disputa en la noche del desierto.
«Bahrein es una gran pista que ha evolucionado desde la primera carrera, se lleva a cabo en la oscuridad desde 2014, en un gran ambiente con las luces que se encienden, y una sensación mágica cuando la carrera termina en la oscuridad», reconoce Lowe.
El que fuese director técnico en Mercedes AMG F1, llegó a Williams buscando un nuevo proyecto del que formar parte, que pudiese brindarle motivación. Sin ninguna duda, este fin de semana en Bahréin tendrá trabajo por delante, teniendo en cuenta a las dificultades que se enfrenta el FW40.
«Hemos tenido algunas batallas muy interesantes en la pista entre los pilotos en los últimos años, y este año promete no ser diferente. La pista es muy dura con los frenos por lo que será interesante ver cómo los equipos están haciendo frente a esta nueva generación de vehículos más rápidos. Se pondrá a prueba los sistemas de refrigeración y el viento con arena también puede ser un factor, especialmente duro en el fin de semana. Por lo que será una prueba difícil para el equipo y los pilotos», explica el británico.
La escudería de Grove ya tuvo aquí una carrera agridulce la temporada pasada, con sus dos pilotos Felipe Massa y Valtteri Bottas en las últimas posiciones de puntos a una vuelta de distancia de los líderes. Dado su rendimiento en lo que llevamos de temporada, el fin de semana no será nada fácil para Williams.