Renault quiere poner límite a los costes de desarrollo del motor
El equipo Renault ha sugerido a los organizadores de la Fórmula 1 incluir un límite que marque cuánto pueden gastar los fabricantes de motores, al tener vía libre este año para su desarrollo con el sistema de ‘tokens’ eliminado. Los motores V6-Turbo Híbridos actuales tienen un gran coste de investigación y desarrollo, por lo que el presidente de Renault Sport, Jerome Stoll, cree que el coste debería mantenerse dentro de unos márgenes.
«La parte híbrida es muy interesante, el problema que tenemos al final del día es el coste de esa tecnología. Tenemos que cuidar los costes y asegurar que hay un retorno en la inversión que hemos hecho, y estos costes se han disparado mucho. Habrá que ver cómo podemos frenarlos un poco o limitar los costes de desarrollo de cada fabricante», explica Stoll.
El ingeniero tunecino ha presentado en repetidas ocasiones esta proposición, reclamando que vuelvan a la Fórmula 1 motores más simples, sin tecnologías tan complicadas y desarrolladas, que hacen que una avería pueda costar grandes cantidades de dinero a los equipos. Jean Todt, presidente de la FIA, le respondió con que la Fórmula 1 necesita una fórmula tecnológicamente avanzada para mantener el interés, tanto de fabricantes como de aficionados.
«Hay que tener en cuenta que si estamos en esta competición también es por razones tecnológicas. El hecho de que se hayan introducido sistemas híbridos en el motor, hace que incluso en competiciones como la Fórmula 1 podamos cuidar el medio ambiente al reducir el consumo entre un 30 y un 40 por ciento. Es algo que ilustra que puedes estar en esta competición sin ser alguien que quiera matar al planeta. Nos gusta la competición, nos gusta la pasión, y podemos trabajar de una manera en la que todos quieren que trabajemos», añade Jerome.
Sin duda la tecnología tan avanzada que caracteriza a la Fórmula 1 ha supuesto un paso adelante para la categoría técnicamente hablando, pero este progreso ha traído consigo problemas como los sobrecostes para los equipos, obligando a muchos como Manor o Caterham en los últimos años a cerrar sus puertas.