Jornada de luces y sombras para el equipo Sauber
La segunda semana de test de pretemporada ha empezado de manera esperanzadora para el equipo suizo Sauber. Los de Hinwil, a pesar de no haber podido completar un gran número de vueltas y haber sufrido algunos problemas e inconvenientes técnicos, han logrado rodar en tiempos bastante alentadores en un día en que ambos pilotos del equipo se han enfrentado al asfalto del Circuit de Barcelona-Catalunya.
Con la noticia del retorno de Pascal Wehrlein al volante del monoplaza tras perderse la pasada semana de pruebas por culpa de su lesión en el cuello y ser sustituido por el italiano Antonio Giovinazzi, la normalidad ha vuelto al seno del equipo suizo que ha conseguido alcanzar la cifra de 100 vueltas que, aunque parece bastante positiva, se queda lejos de Williams o Ferrari, que han cerrado la jornada de hoy con 160 vueltas en sus tablas.
«Estoy muy feliz de estar de vuelta en el equipo después de mis problemas de espalda y cuello» explica al piloto alemán de Sauber tras su retorno a pista. «Fue genial salir a pista con el nuevo coche y volver a coger el ritmo, para tener una primera impresión del nuevo Sauber. Estoy, especialmente, familiarizado con los procedimientos y tengo ganas de volver a la pista mañana», añade Wehrlein para sentenciar.
Aunque no estaba previsto inicialmente, el alemán se ha bajado del C36 a medio día y ha sido el piloto sueco Marcus Ericsson el encargado de completar la sesión de tarde para el equipo suizo. Según el propio piloto, la tarde le ha servido para probar distintas piezas aerodinámicas nuevas y continuar obteniendo un buen ‘set-up’ del coche de cara a la primera carrera de la semana en Melbourne.
«Me he hecho cargo del coche esta tarde probando nuevas piezas aerodinámicas que han cambiado de manera significativa el comportamiento del coche», comenta el sueco al final de la jornada. «Hemos trabajado en la preparación y en algunos ajustes para la primera carrera de la temporada en Melbourne. Ha sido un día interesante, pero no sencillo. Vamos a trabajar en el análisis de los datos esta noche para mejorar el coche de cara a mañana», sentencia Ericsson.

