Ogier, satisfecho y mirando adelante sin presión: «No tengo nada que demostrar»
Sébastien Ogier ha sido el nombre que más se ha repetido tras el anuncio de Volkswagen de retirarse del Mundial de Rallies. Con 22 rallies victoriosos de 54 que ha disputado en los últimos 4 años, el francés se convirtió en un atractivo fichaje con el que se hizo M-Sport Ford. Dada de su trayectoria hasta este momento, Ogier ha hablado de sus años en el WRC y sus expectativas de futuro.
Su llegada a M-Sport Ford deja a Ogier un estrecho margen de preparación. No obstante, el francés afirma que no se siente en absoluto presionado, ya que opina que está en un punto en el que ha logrado mucho al obtener 4 títulos mundiales y 38 victorias. Aún así, el piloto francés afirma que dará lo mejor de sí al marcarse como objetivo llevar a M-Sport Ford de nuevo hacia la victoria:
«He logrado mucho estos últimos años, pero siento que estoy en una posición en la que no tengo nada que perder. Ya no tengo nada que demostrar», declara Ogier.
«Voy a intentar dar lo mejor posible y definitivamente es un buen desafío intentar traer a este equipo de vuelta al éxito después de muchos años de lucha», matiza.
En cualquier caso, Ogier prefiere ser precavido con lo que vendrá. Antes de nada, afirma que necesitan tiempo para saber qué pueden llegar a lograr y el hecho de no tener un tiempo suficiente para prepararse hacen que la situación como tal sea desafiante para todos:
«Es por eso que he dicho que tenemos un gran reto ante nosotros y es un poco pronto para saber lo que vamos a ser capaces de lograr», explica Ogier.
Centrándose en un terreno más personal, Ogier ha hablado de los cambios que ha traído a su vida el hecho de ser padre hace unos meses. Según el piloto, esto le ha cambiado la vida y le ha dado una perspectiva distinta para ver las cosas. Además, Ogier afirma que seguirá centrado en su trabajo, aunque uno de sus objetivos primordiales será el hecho de ser un buen padre para su hijo Tim:
«Ha hecho más difícil salir de casa, convertirme en padre cambió mi vida por completo. Me hace pensar un poco diferente y tener una perspectiva diferente sobre la vida con seguridad», explica.
«Había muchos años en los que estaba completamente concentrado en las carreras y por supuesto ahora continúo haciéndolo profesionalmente y dar lo mejor de mí, pero quiero dar un tiempo y disfrutar del tiempo con mi familia. Quiero ser un buen padre, es uno de mis objetivos ahora», aclara Sébastien Ogier.
Hablando de sus triunfos y su filosofía de competición, Ogier explica que siempre se emplea al máximo para llegar a lo más alto. Según comenta, ganar es su prioridad y en sus 4 años en Volkswagen fue algo habitual. No obstante, aclara que en absoluto fue fácil llegar a aquella situación:
«Odio perder y, cuando participo en una competición, siempre doy lo mejor. Nunca doy la mitad de nada. Si lo hago, lo hago al 100%. Por supuesto, ganar es una sensación agradable», comenta Ogier.
«Tuve la oportunidad de ser parte de un equipo fantástico los últimos cuatro años y tuvimos éxito juntos. Al final, casi se hizo normal ganar, pero nunca fue fácil», añade.
Hasta la actualidad, han pasado 10 años desde el primer contacto de Ogier con el WRC. Sobre estos años, Ogier afirma que han pasado muy rápido y asegura que es bueno de vez en cuando detenerse a mirar lo que se ha conseguido. El piloto francés concluye que ha cumplido sus grandes sueños, pero afirma que en absoluto es el final:
«Por supuesto que se ha ido rápidamente. Siempre hay que mirar hacia adelante en la vida y a veces es bueno mirar hacia atrás a lo que has hecho. A lo largo de los 10 años, he estado volando, pero al mismo tiempo hemos logrado mucho más de lo que esperaba hace 10 años», recuerda el piloto francés.
«Cuando empecé esperaba llegar al WRC y el sueño supremo era ser Campeón del Mundo y lo conseguimos. Y aún más, ahora somos cuatro veces Campeones del Mundo, así que han sido una aventura fantástica estos 10 años y no ha terminado. Vamos a ver lo que trae el futuro ahora», finaliza Sébastien Ogier.