Wolff responde a Hamilton: «Igual yo también escribo un libro y cuento cosas»
Toto Wolff quiere acabar de una vez por todas con la tensión entre el lado del garaje de Lewis Hamilton y el de Nico Rosberg. Por este motivo, muestra su descontento respecto las acusaciones de unos y otros e impone su liderazgo.
Toto Wolff suele ser la cara amable del equipo Mercedes, quien trata de lidiar con la tensión que se ha vivido en los últimos años entre los dos lados del garaje. En especial, aporta el punto de equilibrio en la habitual guerra psicológica que se labra entre sus dos pilotos, Lewis Hamilton y Nico Rosberg.
Con la inminente consecución del título mundial, que se decantará necesariamente hacia uno de los dos lados, las declaraciones ardientes se ven incrementadas. La tensión contenida que se respiraba en la rueda de prensa previa, en la que tan solo estaban presentes los dos aspirantes al título, era alta. El punto de mayor expectación se dio cuando Hamilton amenazó con escribir un libro explicando supuestos hechos en el equipo que ahora estaría vetado a explicar. Sin embargo, a Wolff no le gustaron estas declaraciones.
«Sabes que siempre es peligroso, porque es una declaración extraída de una rueda de prensa en la que sólo estuvieron los dos y, como dije antes, creo que es de destacar cómo han gestionado su relación en beneficio del equipo teniendo en cuenta la presión alta e intensa que hay sobre ellos», enfatiza Toto Wolff.
«Está claro que si cambias una parte del equipo que está directamente involucrada con un piloto, como por ejemplo los mecánicos, a quienes los pilotos siempre ven al salir del garaje, puede haber un efecto psicológico. Alguien que está trabajando en un extremo del coche hoy puede tener un cargo superior el próximo año. Esto es así, tenemos en cuenta el efecto en cada piloto, y se tuvo en consideración. Igual yo también escribo un libro dentro de diez años y cuento cosas», añade en relación a las declaraciones de Hamilton.
Por encima de todo, el máximo responsable de Mercedes AMG F1 está el equipo, que debe prevalecer sobre los intereses particulares de cada uno. Es por este motivo que ha tratado de cohesionar al personal mezclando a los mecánicos e ingenieros de Rosberg y Hamilton respectivamente, decisión que ha encajado de peor forma el británico.
«No hay una única posición como la de jefe de mecánicos que sea importante para el equipo y los pilotos, sino que tenemos que tomar decisiones para muchos, para cientos de personas y su desarrollo. Es nuestro deber y nuestra obligación con esas 1500 personas, y es clave tomar las decisiones correctas para todos, no sólo para uno, aunque tenemos en cuenta qué es importante para el piloto», matiza el director ejecutivo de la escudería.
«Lo que se ve es sólo la punta del iceberg. La naturaleza pura del gran bloque que hay debajo y su rendimiento ha llevado al equipo a donde está hoy en día. Y parte de eso es tener la organización más eficaz, no sólo hoy sino también mañana, es sólo parte del procedimiento normal», concluye el austriaco, que se reafirma en las decisiones organizativas que ha tenido que tomar.