Carlos Sainz: «Que Max hiciera buena carrera en Brasil no empaña mi actuación»
Carlos Sainz ha crecido. Ya no es ese piloto inexperto que calificaba 5º en el Gran Premio de su casa delante de su afición. Ahora es más que eso. Carlos Sainz ya puede decir que se ha consolidado como uno de los pilotos más fuertes de la Fórmula 1.
La segunda temporada del madrileño en Fórmula 1 ha sido muy diferente para él. La primera, no ha contado con el mismo compañero de equipo, el tan nombrado Max Verstappen, a quien pudo derrotar de la misma forma que el holandés pudo superar a Carlos otras veces. Este año ha tenido a Kvyat a partir del GP de España a su lado, quien no le ha costado mucho superarle en prácticamente todas las sesiones desde entonces. Por otro lado, el motor ya no era Renault, sino un Ferrari de 2015, algo que Sainz ha agradecido.
«Este motor me ha dado la fiabilidad que me dio el motor del año pasado. Tengo que estar agradecido a Ferrari y la gente que traen a los circuitos porque han hecho un gran esfuerzo para darme un coche fiable. Les doy las gracias. Ha sido un buen año con ellos. Para mí, ha sido tan bueno que no veo 2016 como «oh, que año más doloroso con este motor«, declara el piloto madrileño el jueves en la rueda de prensa.
El piloto de Toro Rosso destaca la lucha que ha tenido con Force India, Williams y Mclaren en inferioridad de condiciones. Aún así dice no estar descontento con los motores que les ha prestado Ferrari. Pero por encima de todo, revela que ha cumplido el objetivo que se propuso en Australia: demostrar que es veloz.
«En 2015 era un piloto frustrado. Tenía muchos problemas de fiabilidad y no era capaz de mostrar mi potencial. Sabía en 2016 que tenía que demostrárselo a la gente de Fórmula 1. En 2015 tuve problemas de fiabilidad, pero en España 2016 hubo un click y de repente todo cambió», continúa el hijo del bicampeón del mundial de rallies.
Sainz destaca su actuación en Brasil. Siente que hizo bien su trabajo, ya que calificando a 2 segundos de los Red Bull pudo aguantarlos detrás unas muchas vueltas con neumáticos mucho peores y coches muy inferior.
«Estoy muy orgulloso de ese pilotaje. Que haya un piloto que ha hecho un gran trabajo, como Max, no significa que mi resultado sea menos. Yo me sentía tan bien como me podía sentir», concluye el español.
Ahora solo le queda Abu Dabi para centrarse en la temporada 2017, donde, con unos motores Renault evolucionados.